Los implantes dentales son un dispositivo protésico de titanio que se implanta en el tejido oral, debajo de la capa mucosa (encías) y periostio, colocándose en el hueso para proporcionar la retención y el soporte de una prótesis fija o removible.
Los implantes dentales han revolucionado la odontología contemporánea. Desde que el concepto de la oseointegración fue introducido en 1969, la ciencia y la tecnología de los implantes dentales ha evolucionado enormemente.
La previsibilidad y la eficiencia de los implantes para restaurar la dentición que se ha perdido, ha sido confirmado a lo largo de los años. La tasa de éxito ha mejorado de un 85% en los años 80 al casi un 99% en la actualidad.
La alta tasa de éxito obtenido con los implantes, permite que un gran número de pacientes gocen de los beneficios de una prótesis fija.